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​En el marco del Programa de Acceso Transnacional de AgroServ, las investigadoras Belén Guijarro Díaz Otero, Inmaculada Larena Nistal y Pilar Sandín España, pertenecientes al Departamento de Protección Vegetal (las dos primeras) y a la Unidad de Productos Fitosanitarios del INIA-CSIC, en colaboración con el Laboratorio de Micología de la Universidad Católica de Lovaina (UCL), y con el Instituto de Recursos Naturales de Finlandia (conocido como Luke), han logrado avances significativos en el desarrollo y la validación de una formulación innovadora del agente de control biológico Penicillium rubens cepa 212 (PO212) para el control de la fusariosis de la espiga (Fusarium Head Blight, FHB) –enfermedad de origen fúngico– en cereales.


El proyecto, titulado Mejora del control biológico de la fusariosis de la espiga en cereales: optimización de una formulación peletizada de Penicillium rubens PO212", tiene como objetivo mejorar el rendimiento de PO212 en el campo mediante el desarrollo de una formulación peletizada con mayor estabilidad y persistencia. Paralelamente, el proyecto evalúa el impacto del tratamiento biológico en la reducción de la contaminación por micotoxinas en el grano de avena, contribuyendo así a una mayor seguridad alimentaria y a una protección de cultivos más sostenible.

Un importante hito se alcanzó durante una reciente visita a la UCL, donde los investigadores produjeron con éxito los primeros lotes de muestras peletizadas de PO212. El producto formulado mostró un excelente rendimiento, manteniendo una viabilidad completa tras su producción y demostrando su idoneidad para el secado y el almacenamiento prolongado a temperatura ambiente. Además, se produjo una cantidad suficiente de material para respaldar los ensayos de campo previstos durante la campaña agrícola de 2026.

El proyecto reúne conocimientos especializados e infraestructuras de investigación complementarias de distintos países europeos. La UCL es responsable del desarrollo de la técnica de peletización y del proceso de formulación. El Departamento de Protección Vegetal del INIA-CSIC –que lidera el proyecto– supervisa tanto la producción del agente de control biológico como la evaluación de su eficacia frente a la FHB. La Unidad de Productos Fitosanitarios (UPF, INIA-CSIC) evaluará el efecto del tratamiento en la reducción de micotoxinas en el grano cosechado, mientras que Luke llevará a cabo los ensayos de campo en Finlandia bajo diferentes condiciones edafoclimáticas.


Las investigadoras Belén Guijarro Díaz Otero (izq.) e Inmaculada Larena Nistal (der.).

Durante los próximos meses se establecerán cuatro ensayos de campo para evaluar la eficacia de la formulación peletizada en la reducción de la incidencia de la enfermedad, la mejora del rendimiento del cultivo y la limitación de la acumulación de micotoxinas producidas por el FHB. Estos ensayos proporcionarán datos esenciales para respaldar el futuro desarrollo y la posible comercialización de PO212 como una alternativa sostenible a los fungicidas químicos.

Esta iniciativa de cooperación científica ejemplifica los objetivos de AgroServ al facilitar el acceso transnacional a infraestructuras de investigación especializadas y fomentar la colaboración entre socios europeos con capacidades complementarias. Mediante la integración de la ciencia de formulación, la fitopatología, la validación en campo y la evaluación de la seguridad alimentaria, el consorcio está contribuyendo al desarrollo de soluciones biológicas innovadoras para unos sistemas agrícolas más resilientes y sostenibles.