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Varios investigadores del Departamento de Reproducción Animal del INIA-CSIC han contribuido a un nuevo hito en la biotecnología reproductiva. Los grupos de investigación de Ingeniería Genómica Animal​ y de Fisiología y Tecnologías de la Reproducción en Especies Silvestres, liderados por Pablo Bermejo-Álvarez, Julián Santiago Moreno, Nuria Martínez de Los Reyes y Priscila Ramos-Ibeas, han logrado generar tres cabras monteses mediante fecundación in vitro.

Los animales fueron obtenidos mediante fecundación in vitro a partir de gametos procedentes de ovarios y testículos recogidos post-mortem, gracias a la colaboración de la Reserva Nacional de Caza de Sonsaz, en Madrid (Dirección General de Biodiversidad y Gestión Forestal de la Comunidad de Madrid) y la Reserva Andaluza de Caza de las Sierras de Tejeda y Almijara, en Málaga (Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía).


Una de las cabras monteses obtenidas mediante fecundación in vitro.

La cabra montés es una especie endémica de la península Ibérica. Aunque es relativamente frecuente en ciertas áreas, dos subespecies se extinguieron y el aislamiento de ciertas subpoblaciones las hacen vulnerables a brotes de enfermedades infecciosas o parasitarias u otras catástrofes naturales. En este contexto, la generación de embriones mediante fecundación in vitro a partir de gametos obtenidos post-mortem permite generar una reserva de embriones criopreservados que podrían utilizarse para recuperar una población o ecotipo, en caso de emergencia, o bien preservar ejemplares de genética singular de los parques nacionales o reservas donde habita. Las técnicas desarrolladas en este trabajo (criopreservación de gametos obtenidos post-mortem, fecundación in vitro, vitrificación de embriones y transferencia de embriones en cabras monteses receptoras) suponen un instrumento clave para prevenir la extinción de subespecies, como ya ocurrió en la península ibérica con la cabra montés lusitánica o el bucardo, cuyo último ejemplar murió en enero de 2000 en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Además, esta tecnología permitirá su aplicación en programas de conservación ex situ de otras especies de ungulados de montaña amenazadas como el íbice etíope, íbice nubio, o el arruí del Sáhara y egipcio.

El grupo de Fisiología y Tecnologías de la Reproducción en Especies Silvestres había desarrollado previamente técnicas de sincronización e inducción de ovulaciones en cabras monteses, así como procedimientos de criopreservación de espermatozoides obtenidos post-mortem y su aplicación mediante técnicas de inseminación artificial laparoscópica, consiguiéndose un primer éxito relevante con el nacimiento de las primeras cabras monteses por esta técnica. Sin embargo, este procedimiento tenía la limitación de permitir generar una reserva genética exclusiva de machos, pero no de hembras. En contraste, el actual avance permite generar la reserva genética completa de la población, incluyendo a las hembras, ya que la fecundación in vitro de ovocitos obtenidos post-mortem y la criopreservación de los embriones resultantes posibilita la reconstitución de la población completa. Para generar estos animales, los investigadores optimizaron las técnicas de fecundación in vitro de cabra montés en un estudio previo, utilizando espermatozoides epididimarios congelados de macho montés (Capra pyrenaica) para fecundar ovocitos de cabras domésticas (Capra hircus). Tras esta optimización, aplicaron la técnica a ovocitos de cabra montés y transfirieron los embriones criopreservados a cinco cabras monteses receptoras, obteniendo tres gestaciones que llegaron a término. De las tres cabras resultantes, una murió debido a la falta de calostro de la hembra receptora y las otras dos continúan su desarrollo de forma normal.