Una xiloteca es más que una colección de maderas

Disponer de muestras referenciadas de las maderas más importantes del mundo, que englobe no sólo el mayor número de especies sino también de orígenes, es necesario para poder llevar a cabo la identificación de  maderas comerciales, maderas presentes en hallazgos arqueológicos o de naturaleza histórica, en tallas y representaciones artísticas diversas, en estructuras, etc.

La figura del conservador de la colección (curator) es vital y de gran responsabilidad ya que, a través de su colaboración con botánicos, obtiene muestras locales de madera perfectamente referenciadas, que valida e intercambia con otros conservadores de xilotecas de referencia internacional. La Xiloteca MADERAS del INIA se encuentra referenciada en el Index Xilariorum 4.1 (International Association of Wood Anatomists (IAWA)).

Para facilitar la labor de los anatomistas encargados de llevar a cabo la identificación de maderas, las xilotecas suelen contar también con preparaciones microscópicas de las maderas de mayor interés comercial y/o científico.

Debido a la aparición de nuevos métodos de identificación de maderas basados en análisis genéticos (DNA) o químicos (DART-TOFMS, NIR, Isótopos), las modernas xilotecas van incorporando a sus colecciones nuevos materiales que contienen secciones completas de tallos así como diverso material vegetal (hojas, acículas, etc.).

La anatomía de la madera, un arte

En general, el estudio de la anatomía de una madera permite llegar a determinar la familia y el género a la que pertenece la muestra, pero no siempre la especie. En muchos casos, esa información es suficiente para descartar que pertenezca a la especie declarada, pero cuando es necesario ir más allá, el anatomista ha de emplear otros métodos complementarios o colaborar con otros profesionales de las áreas de genética o química.

La identificación de una madera exnovo es una tarea muy compleja que exige al anatomista efectuar un estudio previo de todas las evidencias existentes, entre las que se encuentran conocer y analizar el origen y uso declarado, el aspecto exterior (color, brillo, particularidades macroscópicas) y sus propiedades físicas (dureza, densidad). Por ello, el anatomista debe ser un profesional altamente formado en lo referente al mercado y orígenes geográficos de las maderas así como en caracterización física del material.

En ocasiones, cuando el tamaño de la muestra es muy reducido o su estado de conservación está muy alterado, el proceso de identificación se hace muy complejo. En esos casos el anatomista debe realizar labores previas de preparación y/o consolidación de las muestras bajo análisis.

El anatomista es un colaborador frecuente del arqueólogo, del restaurador (de edificios, muebles u obras artísticas), del ebanista, del comerciante en maderas e incluso de la policía.​

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