La planta piloto de celulosas permite obtener pastas de alto rendimiento, tanto termomecánicas (TMP) como quimicotermomecánicas (CTMP) a partir de madera o de otras materias primas
lignocelulósicas. Es una instalación única en España que permite acercar los resultados obtenidos en el laboratorio a la escala industrial.
Cuenta con una
cámara de impregnación con vapor a alta presión, así como de un
primer refino presurizado y un
segundo refino atmosférico. Permite añadir reactivos químicos tras la impregnación con vapor y antes del desfibrado. Tiene una capacidad de procesado de hasta 40 Kg de astillas por hora, una gran flexibilidad para fijar los parámetros de operación y permite medir el consumo de energía en las dos etapas de refino.
La instalación se concibió originalmente para explorar la posibilidad de obtener pastas mecánicas para la fabricación de papel a partir de nuevas materias primas, así como para evaluar la eficacia de nuevas impregnaciones químicas. Se ha empleado para estudios acerca de la producción de pastas a partir de Kenaf y se ha caracterizado el efecto de tratamientos con el sistema “álcali-peróxido" sobre astillas de eucalipto.
Actualmente, las industrias de celulosa y papel se enmarcan en un esquema de
biorrefinerías y la planta piloto es de gran utilidad en esta nueva situación al permitir tratamientos de materiales lignocelulósicos no solo útiles para usos papeleros sino también para otras aplicaciones.